jueves, 23 de abril de 2015

ESCUELA DE FAMILIAS - TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN HIPERACTIVA

¿Cómo saber si mi hijo padece trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

shutterstock_1339435Hace unas semanas escuché en la radio que en Holanda el 68 % de los escolares (2 de cada 3) tomaba medicación para el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Desde mi opinión me parece exagerado y seguramente hemos llegado al polo opuesto de un sobre-diagnóstico de este trastorno infantil. En todo caso, muchos padres pueden preguntarse si el comportamiento que su hijo presenta es un TDAH o está dentro de lo que puede considerarse habitual. 
Desde aquí, no podemos hacer un diagnóstico, pero sí podemos darles unas pistas para sospechar o no de la presencia del trastorno. Les vamos a presentar algunos de los indicadores adaptados del Manual de Diagnóstico de la Asociación Americana De Psiquiatría (DSM IV-TR)
Algunos signos de sospecha de que el niño puede presentar déficit de atención (con o sin hiperactividad) son:
  • Comete errores en tareas escolares o en otras actividades por no prestar atención suficiente a los detalles por descuido.
  • Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades de juego. – Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  • Le disgusta o procura escabullirse de tareas que requieren prestar atención mucho tiempo, como trabajos escolares.
  • Pierde objetos necesarios para tareas o actividades: juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros, etc.
  • Se distrae fácilmente con cualquier cosa.
También son signos de sospecha la presencia de conductas impulsivas como las siguientes:
  • Contesta antes de que se termine la pregunta.
  • Tiene dificultades para guardar su turno.
  • Interrumpe o se inmiscuye en las actividades de los otros: se entromete en actividades o juegos. Por último, los signos de sospecha de que puede además presentar hiperactividad son:
  • Mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
  • Abandona su asiento en situaciones en que se espera que permanezca sentado.
  • Corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo.
  • Tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a  actividades que le gustan.
  • Suele actuar como si tuviera un motor.
  • Habla en exceso, como si no pudiera callar.
Otros indicadores complementarios de la sospecha son:
  • Debe haber un número suficiente de indicadores.
  • Los síntomas deben durar al menos 6 meses y estar presentes antes de los 7 años.
  • Tienen que aparecer en varios contextos, por ejemplo en el colegio y en el hogar. No es válido que se comporte así solo en casa.
  • Debe haber evidencias de que estos síntomas deterioran la actividad escolar o laboral.
Si después de leer esta entrada sospecha que su hijo puede presentar TDAH, lo mejor es acudir a un especialista para que haga una valoración y establezca un diagnóstico.

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